domingo, 27 de enero de 2013

El Santo Rosario y la Virgen María: clave para nuestras salvación.

Fuente: http://vocacion-religiosa.blogspot.com.es/2011/12/la-virgen-es-el-terror-de-los-demonios.html


La Virgen es el terror de los demonios

San Alfonso Maria de Ligorio cuenta en “Las Glorias de María”, el siguiente hecho
que merece la pena ser divulgado lo más posible. Un día, mientras Santo Domingo
estaba predicando en una ciudad francesa, le condujeron un hereje albigense,
el cual había sido poseido por los demonios porque desacreditaba públicamente
la devoción al Santísimo Rosario. Entonces Santo Domingo, en nombre de Dios
obligó a los demonios a decir si eran cosas verdaderas las que predicaba en
favor del Santo Rosario. Los espíritus infernales respondieron gritando que
 todo lo que Santo Domingo había dicho sobre la Virgen y el Rosario era verdad. 
Y agregaron que ellos no tenían ninguna fuerza contra los siervos de María
y que en el momento de la muerte, muchas almas pecadoras se salvan
invocando a la Beata Virgen. Finalmente dijeron que ellos habían sido 
obligados a decir que ninguna persona se condena si persevera en la devoción 
a María y al Rosario, porque María obtiene a los pecadores un sincero 
arrepentimiento antes de morir. Por lo tanto Santo Domingo hizo recitar al
pueblo el Rosario, y ¡oh maravilla! a cada invocación a la Virgen, del cuerpo
del hereje poseido salían muchos demonios en forma de carbones encendidos,
hasta que terminado el Rosario, quedó completamente liberado. Delante de este
hecho prodigioso se convirtieron muchos herejes.

jueves, 24 de enero de 2013

8º y último día de oración por la unidad de todos los cristianos 2013

Fuente: Vatican.va

Día 8: Caminar en celebración. El texto bíblico de este día habla de celebración, no en el sentido de celebrar un exitoso desenlace final, sino como signo de esperanza en Dios y en la justicia de Dios. Del mismo modo, nuestra celebración de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos es nuestro signo de esperanza de que alcanzaremos nuestra unidad en los tiempos de Dios y con los medios de Dios.
DÍA 8
 Caminar en celebración



Lecturas
Habacuc 3,17-19Celebrando en tiempo de privación
Salmo 100La alabanza de Dios de la tierra entera
Filipenses 4,4-9Vivid siempre alegres en el Señor
Lucas 1,46-55El cántico de María
Comentario
Caminar humildemente con Dios significa caminar en celebración. El que visita la India queda sorprendido por la dureza de la vida de los dalits y de sus luchas, pero a la vez por su sentido de esperanza y de celebración.
La esperanza y la celebración tienen lugar a la vez en las lecturas de hoy. El profeta Habacuc se goza en el Señor en un tiempo de sequía y de falta de cosecha. Este testimonio de que Dios caminará con su pueblo en su dificultad es una celebración de esperanza. La Bienaventurada Virgen María va a la casa de su prima Isabel para celebrar su embarazo. Canta su Magnificatcomo canto de esperanza aun antes del nacimiento de su hijo. Y desde la cárcel, Pablo exhorta a la comunidad cristiana de Filipos a la celebración: “Vivid siempre alegres en el Señor”. En la Biblia, la celebración va unida a la esperanza en la fidelidad de Dios.
El aspecto celebrativo de la cultura dalit contiene un testimonio parecido de un evangelio de fe y esperanza surgido del crisol de la experiencia dalit de lucha por la dignidad y la supervivencia. Mientras oramos por la unidad de los cristianos en esta semana, dirigimos la mirada hacia la celebración de la vida que vemos en la India, resaltando la fidelidad de losdalits a su identidad cristiana en el contexto de su lucha por la vida. Del mismo modo, nuestra celebración por la unidad de los cristianos que aún debe ser lograda tiene lugar en la lucha y la esperanza. Se basa en la esperanza de que la oración de Cristo de que seamos uno se realizará en los tiempos de Dios y a través de los medios de Dios. Se basa en el agradecimiento de que la unidad es don de Dios y el reconocimiento de la unidad que ya experimentamos como amigos de Jesús, expresada en un único bautismo. Se basa en la certeza de que Dios llama a cada uno de nosotros a trabajar por esa unidad y que todos nuestros esfuerzos serán utilizados por Dios, confiando como san Pablo: “En cualquier situación, presentad a Dios vuestros deseos, acompañando vuestras oraciones y súplicas con un corazón agradecido” (Flp 4,6). Caminar hacia la unidad de los cristianos exige que caminemos humildemente con Dios en celebración, oración y esperanza.
Oración
Dios clemente, que tu Espíritu Santo pueda llenar nuestras comunidades de gozo y celebración, de modo que podamos apreciar la unidad que ya compartimos y que sigamos buscando con celo la plena unidad visible. Nos alegramos en la fe y la esperanza de los pueblos que rechazan permitir que su dignidad sea menoscabada, viendo en ellos tu gracia maravillosa y tu promesa de libertad. Enséñanos a compartir su alegría y a aprender de su resistencia perseverante. Reaviva nuestra esperanza y sostiene nuestro compromiso de que en el nombre de Cristo podamos caminar juntos en el amor, alzando una única voz de alabanza y cantando juntos una única plegaria de adoración.
Dios de vida, condúcenos a la justicia y la paz. Amén
Preguntas
  • En su comunidad, ¿cuáles son las luchas por la justicia? ¿Cuáles son los motivos para la celebración mientras se va de camino?
  • En su comunidad, ¿cuáles son las luchas por la unidad de los cristianos? ¿Cuáles son los motivos para la celebración mientras se va de camino?

miércoles, 23 de enero de 2013

7º día del Octavario por la unidad de los cristianos.

Fuente: Vatican.va


Día 7: Caminar en solidaridad. Caminar humildemente con Dios significa caminar en solidaridad con todos los que luchan por la justicia y la paz. Caminar en solidaridad tiene implicaciones no solo para los creyentes en cuanto individuos, sino también para la naturaleza misma y misión de toda la comunidad cristiana. La Iglesia está llamada y capacitada para compartir el sufrimiento de todos y de todas a través de la defensa y el cuidado de los pobres, los necesitados y los marginados. Esto está presente en nuestra oración por la unidad de los cristianos de esta semana.

DÍA 7Caminar en solidaridad


Lecturas
Números 27,1-11El derecho de herencia de las hijas
Salmo 15¿Quién podrá habitar en el santuario de Dios?
Hechos 2,43-47Los discípulos todo lo compartían
Lucas 10,25-37El buen samaritano
Comentario
Caminar humildemente con Dios significa caminar en solidaridad con todos los que luchan por la justicia y la paz. Esto hace que surja una pregunta dirigida a todos los que oramos por la unidad de los cristianos en esta semana: ¿Qué unidad buscamos? La Comisión Fe y Orden, que incluye a las Iglesias representadas en el Consejo del Mundial de las Iglesias y a la Iglesia Católica, entiende la unidad como “la unidad visible en una fe y en una comunión eucarística”. El movimiento ecuménico tiene el cometido de superar las barreras históricas y actuales que dividen a los cristianos, pero lo hace con una visión de la unidad visible que liga la naturaleza y la misión de la Iglesia con el servicio a la unidad de todo el género humano y a la superación de todo lo que perjudica la dignidad de los hombres y los mantiene separados. Como afirma Fe y Orden:
La Iglesia está llamada a compartir el sufrimiento de todos, y tiene la capacidad para hacerlo, mediante la defensa y el cuidado de los pobres, los necesitados y los marginados. Esto significa que es necesario analizar críticamente y denunciar las estructuras injustas, así como actuar en favor de su transformación. La Iglesia está llamada a proclamar las palabras... Este fiel testimonio puede implicar a los cristianos en el sufrimiento por causa del Evangelio. La Iglesia está llamada a curar y reconciliar relaciones humanas rotas y ser el instrumento de Dios para reconciliar allí donde hay divisiones y odio (Naturaleza y misión de la Iglesia, n. 40).
Hay muchos ejemplos de estos actos de sanación y reconciliación en las Iglesias de la India. Hasta hace muy poco, las leyes cristianas de herencia en la India desempoderaban a las hijas. Las Iglesias apoyaron la demanda para abrogar estas leyes arcaicas. El relato bíblico de las hijas de Selofjad en que Moisés se dirige a Dios para saber si es justa su petición, fue invocado para pedir justicia para las mujeres. Por tanto, los cristianos dalits han sido motivados en sus luchas por la justicia por esta clase de testimonios bíblicos.
Una imagen bíblica de la Iglesia unida en solidaridad con el oprimido es la parábola del buen samaritano que cuenta Jesús. Como los dalits, el buen samaritano proviene de una comunidad despreciada y proscrita y es el que en la parábola se ocupa del hombre abandonado al borde del camino y el que proclama a través de su solidaridad concreta la esperanza y el consuelo del evangelio. Caminar hacia la unidad de los cristianos es inseparable de caminar humildemente con Dios en solidaridad con cualquiera y con todos los necesitados de justicia y cariño.
Oración
Dios trino, en tu misma vida nos ofreces un ejemplo único de interdependencia, de relaciones de amor y de solidaridad. Únenos para que vivamos nuestras vidas del mismo modo. Enséñanos a compartir la esperanza que encontramos en las personas que en todo el mundo luchan por la vida. Que su perseverancia nos inspire para superar nuestras divisiones y para vivir en acuerdo sagrado entre nosotros y caminar juntos en solidaridad.
Dios de vida, condúcenos a la justicia y la paz. Amén.
Preguntas
  • ¿Quién en nuestra comunidad tiene necesidad de la solidaridad de la comunidad cristiana?
  • ¿Qué Iglesias son o han sido solidarias con ustedes?
  • En su contexto, ¿de qué modo una unidad más visible de los cristianos aumentaría la solidaridad de la Iglesia con los que necesitan justicia y cariño?

martes, 22 de enero de 2013

6º día del Octavario por la unidad de los cristianos.

Fuente: Vatican.va


Día 6: Caminar más allá de las barreras. Caminar con Dios significa caminar más allá de las barreras que dividen y perjudican a los hijos de Dios. Las lecturas bíblicas de este día miran a distintos modos de superar las barreras humanas y culminan con la enseñanza de san Pablo: “Incorporados a Cristo por el bautismo os habéis revestido de Cristo. Ya no hay distinción entre judío y no judío, ni entre esclavo y libre, ni entre varón y mujer. En Cristo Jesús, todos sois uno” (Ga 3, 27-28).

lunes, 21 de enero de 2013

5º día del Octavario por la unidad de los cristianos.

Fuente: Vatican.va


Día 5: Caminar como los amigos de Jesús. Hoy reflexionamos sobre las imágenes bíblicas de la amistad y el amor humano como modelos del amor de Dios hacia cada ser humano. Vernos como amigos muy amados de Dios tiene consecuencias para nuestras relaciones dentro de la comunidad de Jesús. Dentro de la Iglesia, toda barrera de exclusión es incompatible con una comunidad donde todos son por igual los amigos muy amados de Jesús.

DÍA 5Caminar como amigos de Jesús


Lecturas
Cantar de los Cantares 1,5-8Amor y el amado
Salmo 139,1-6Tú me sondeas y me conoces
3 Juan 2-8Hospitalidad hacia los amigos en Cristo
Juan 15,12-17Os llamo amigos
Comentario
Caminar humildemente con Dios no significa caminar solos. Significa caminar junto a los que son los signos vivientes de la presencia de Dios entre nosotros, nuestros amigos. “Os llamo amigos”, dice Jesús en el evangelio de Juan. En la libertad del amor, podemos escoger a nuestros amigos y ser escogidos como amigos. “No me elegisteis vosotros a mí; fui yo quien os elegí”, dice el Señor a cada uno de nosotros. La amistad de Jesús con cada uno de nosotros transfigura y trasciende nuestras relaciones con la familia y la sociedad. Nos habla del amor profundo y duradero de Dios por todos nosotros.
La canción de amor de la Biblia, el Cantar de los Cantares de Salomón, ha sido interpretado de varios modos, por ejemplo, como el amor de Dios por Israel, o el amor de Cristo por la Iglesia. Es testigo de la pasión entre amantes que trasciende las barreras impuestas por la sociedad. Cuando la amada dice a su amado “soy morena, pero hermosa”, sus palabras llegan con la súplica “no miréis que soy morena”. Pero el amado sí mira y elige el amor como hace Dios en Cristo.
¿Qué es lo que Dios exige a los que son llamados a caminar con Jesús y a sus amigos? En la India es una llamada a las Iglesias a abrazar a los dalits como amigos iguales de su amigo común. Una tal llamada a ser amigos con los amigos de Jesús es otro modo de comprender la unidad de los cristianos por la que oramos en esta semana. Los cristianos de todo el mundo están llamados a ser amigos de todos los que luchan contra la discriminación y la injusticia. Caminar hacia la unidad de los cristianos exige que caminemos humildemente con Dios con –y como– los amigos de Jesús.
Oración
Jesús, desde el primer momento de nuestra existencia nos ofreciste tu amistad. Tu amor abraza a todas las personas, especialmente a los que son excluidos o rechazados por constructos humanos de casta, raza o color. Llenos de confianza y seguridad en ti de nuestra dignidad, te pedimos poder caminar en solidaridad hacia los demás y abrazarnos en el Espíritu como hijos de Dios.
Dios de vida, condúcenos hacia la justicia y la paz. Amén.
Preguntas
  • ¿Quiénes son en su comunidad los que Cristo llama a ser amigos suyos?
  • ¿Qué impide a los amigos de Jesús ser amigos unos de otros?
  • ¿En qué modo ser amigos del mismo Jesús desafía a las Iglesias divididas?

domingo, 20 de enero de 2013

Día 4 del Octavario por la unidad de los cristianos.


Fuente: Vatican.va

Día 4: Caminar como hijos de la tierra. Tomar conciencia de nuestro lugar en la creación de Dios nos une los unos a los otros, porque nos hace ver nuestra interdependencia, entre nosotros y con la tierra. Teniendo en cuenta la urgencia del cuidado del medioambiente y de una correcta y justa repartición de los frutos de la tierra, los cristianos están llamados a unas vidas de testimonio activo en el espíritu del año jubilar.

DÍA 4Caminar como hijos de la tierra

Lecturas
Levítico 25,8-17La tierra es para el bien de todos, no para la ganancia personal
Salmo 65,5b-18La efusión fructífera de la gracia de Dios en el mundo
Romanos 8,18-25El anhelo de toda la creación de la redención
Juan 9,1-11Jesús sanando, barro, cuerpos y agua
Comentario
Si estamos llamados a caminar humildemente con Dios tendremos que ser siempre conscientes de que somos parte de la creación y beneficiarios de los dones de Dios. Hay un creciente reconocimiento en el mundo de hoy de que es prioritaria una mejor comprensión de nuestro lugar en la creación. Especialmente entre cristianos hay una toma de conciencia creciente de que los asuntos ecológicos forman parte de ‘caminar humildemente con Dios’, el Creador, ya que todo lo que tenemos nos es dado por Dios en su creación y por tanto no es ‘nuestro’ para que podamos hacer lo que nos plazca. Por esta razón desde el 1 de septiembre al 4 de octubre los cristianos están invitados a celebrar el Tiempo para la Creación, una práctica observada cada vez por más Iglesias. En 1989 el patriarca ecuménico Dimitrios I proclamó el 1 de septiembre como jornada de oración por el medioambiente. El calendario litúrgico de la Iglesia ortodoxa comienza ese día con una conmemoración de la creación del mundo por Dios. El 4 de octubre muchas Iglesias de la tradición occidental conmemoran a Francisco de Asís, el autor del ‘Cántico de las criaturas’. El comienzo y el final del Tiempo para la Creación están de este modo ligados a la preocupación por la creación en la tradición cristiana oriental y occidental, respectivamente.
La historia cristiana es de redención para toda la creación; es la historia misma de la creación. La fe de que en Jesús Dios se hace hombre en un tiempo y lugar concretos, es una creencia central alrededor de la cual se encuentran todos los cristianos. Es la fe compartida en la encarnación la que comporta un reconocimiento profundo de la importancia de la creación –de los cuerpos, la comida, la tierra, el agua y todo lo que alimenta nuestra vida como personas en el planeta-. Jesús es plenamente parte de este mundo. Puede sorprender que Jesús cure usando su saliva y el barro de la tierra, pero es congruente con este sentido real del mundo creado como partícipe en la acción de Dios de llevarnos a una nueva vida.
En el mundo, la tierra es ordinariamente trabajada por las personas más pobres que frecuentemente no tienen parte en sus frutos. Al mismo tiempo, estas comunidades tienen un especial cuidado por la tierra, como muestran sus formas de cultivarla que son expresión de una sabiduría práctica.
El cuidado de la tierra implica cuestiones básicas sobre cómo los seres humanos deben vivir en la creación en modos que sean más plenamente humanos para todos. Que la tierra –su cultivo y propiedad- sea a menudo fuente de desigualdades económicas y de prácticas de empleo degradantes, es motivo de gran preocupación y de acción conjunta para los cristianos. El reconocimiento de estos peligros de explotación de la tierra en el contexto de la Alianza se expresa en las instrucciones sobre el año jubilar del Levítico: la tierra y sus frutos no son dados como oportunidad ‘para engañar al prójimo’, sino que el cultivo de la tierra debe ser en beneficio de todos. Esta no es solamente una ‘idea religiosa’: está ligada a actuaciones económicas y financieras muy reales concernientes al modo en que la tierra es administrada, comprada y vendida.
Oración
Dios de vida, te damos gracias por la tierra y por los que la cuidan y hacen que dé sus frutos. Que el Espíritu, dador de vida, nos ayude a reconocer que somos parte de la red de relaciones de la creación. Que aprendamos a apreciar la tierra y a sentir el anhelo de la creación. Que caminemos de verdad juntos tras los pasos de Jesús, trayendo sanación a todo lo que hiere la tierra y garantizando una justa repartición de todo lo que produce.
Dios de vida, condúcenos a la justicia y la paz. Amén.
Preguntas
  • Las lecturas de hoy invitan a los cristianos a una profunda unidad de acción en la preocupación común por la tierra. ¿Dónde ponemos en práctica juntos el espíritu del año jubilar en nuestras vidas como cristianos?
  • ¿Dónde en nuestras comunidades cristianas somos cómplices de actuaciones que degradan y explotan la tierra? ¿En qué casos podríamos trabajar más unidos aprendiendo y enseñando la reverencia hacia la creación de Dios?

sábado, 19 de enero de 2013

3er día del Octavario por la unidad de los cristianos.


Fuente: Vatican.va

Día 3: Caminar hacia la libertad. Hoy se nos invita a celebrar los esfuerzos de comunidades oprimidas en todo el mundo, como los dalits en la India, cuando protestan contra todo aquello que esclaviza a los seres humanos. Nosotros, cristianos comprometidos con una mayor unidad, aprendemos que la eliminación de todo lo que separa a las personas es esencial para alcanzar la vida en abundancia, la libertad en el Espíritu.

DÍA 3Caminar hacia la libertad
 Lecturas
Éxodo 1,15-22Las matronas judías observan la ley de Dios por encima de la orden del faraón
Salmo 17,1-6La oración confiada del que está abierto a la mirada de Dios
2 Corintios 3,17-18La gloriosa libertad en Cristo de los hijos de Dios
Juan 4,4-26La conversación con Jesús lleva a la mujer samaritana a un modo de vida más libre
Comentario
Caminar humildemente con Dios es siempre un caminar para recibir la libertad que concede a todos los pueblos. Teniendo esto presente, celebramos. Celebramos el misterio de la lucha por la libertad, que tiene lugar también en sitios donde la opresión, el prejuicio y la pobreza parecen cargas insostenibles. El claro rechazo a aceptar órdenes y condiciones inhumanas – como las que dio el faraón a las matronas del pueblo judío esclavizado – pueden parecer actos pequeños; sin embargo, estos son frecuentemente el tipo de actos a favor de la libertad que se producen en comunidades locales en todas partes. Este caminar resuelto hacia una vida más plena hace presente el don de la esperanza evangélica a todos los pueblos, concretado, de distintos modos, en los patrones de desigualdad que existen en el mundo.
El paso gradual de discriminaciones injustas y de prejuicios hacia la libertad se nos muestra en el relato del encuentro de Jesús con la mujer de Samaria junto al pozo. Esta mujer se pregunta ante todo por los prejuicios a los que se enfrenta y busca aliviar las cargas de su vida. Estas preocupaciones son el punto de partida del diálogo con Jesús. Él mismo inicia la conversación con ella a partir de su propia necesidad de una ayuda concreta (tiene sed) y de la consideración de los prejuicios sociales que hacen que esta ayuda parezca problemática. El camino hacia una vida más libre se va abriendo ante los ojos de la mujer a medida que las palabras de Jesús arrojan luz sobre la realidad compleja de su vida. Al final estas intuiciones personales dirigen la conversación hacia un lugar en que se trasciende lo que divide a estos dos grupos de personas: donde se debe dar culto. “Culto en espíritu y verdad” es lo que se exige, y aquí aprendemos a ser libres de todo lo que impide que vivamos juntos, que tengamos vida en abundancia.
Ser llamados a una mayor libertad en Cristo es ser llamados a una comunión más profunda. Las cosas que nos separan –tanto como cristianos en busca de la unidad, como en cuanto personas separadas por tradiciones y desigualdades injustas– nos mantienen atrapados y escondidos unos de otros. Nuestra libertad en Cristo se caracteriza por esa nueva vida en el Espíritu que nos permite estar juntos ante las glorias de Dios con “rostros descubiertos”. En esta luz gloriosa aprendemos a vernos unos a otros más auténticamente, mientras crecemos en la semejanza con Jesús hacia la plena unidad cristiana.
Oración
Dios que liberas, te damos gracias por la resistencia y la fe esperanzada de los que luchan por la dignidad y la plenitud de la vida. Sabemos que levantas a los que son derribados y desatas a los que están atados. Tu Hijo Jesús camina con nosotros para mostrarnos la senda hacia la libertad verdadera. Que sepamos valorar lo que nos ha sido dado y que seamos fortalecidos para superar todo lo que dentro de nosotros nos esclaviza. Envíanos tu Espíritu para que la verdad nos haga libres y para que, uniendo nuestras voces, podamos proclamar tu amor al mundo. Dios de vida, condúcenos a la justicia y la paz. Amén.
Preguntas
  • ¿Existen ocasiones, también en nuestras propias comunidades cristianas, en que los prejuicios y los juicios del mundo –en lo que se refiere a la casta, la edad, el género, la raza, la educación recibida– nos impiden vernos unos a otros a la luz de la gloria de Dios?
  • ¿Qué pasos pequeños y concretos podemos dar juntos como cristianos hacia la libertad de los hijos de Dios (Romanos 8,21) para nuestras Iglesias y para la sociedad en su conjunto?