“¡Queridos hijos! Hoy los invito a orar por mis intenciones. Renueven el ayuno y la oración, porque satanás es astuto y atrae muchos corazones al pecado y a la perdición. Yo los invito, hijitos, a la santidad y a vivir en la gracia. Adoren a mi Hijo para que El los colme con Su paz y Su amor que ustedes anhelan. Gracias por haber respondido a mi llamado.”La Virgen María. Medjugorje. 25 octubre 2012. La vidente Marija.
Todo el pan y el agua que quieras. Miércoles y viernes.
La Virgen lo pide. El ayuno es un acto de fe en sí mismo. ¿Si no creyéramos, qué sentido tendría ayunar? ¿qué sentido tendría privarse de todo el sin fin de sabores que nos posibilita el mercado? ¿Es una práctica antigua y medieval que no sirve de nada?.
En realidad no es tan duro como se supone. Al principio hay que vencer la barrera mental que nos vamos a desmayar... nada más lejos de la realidad. Con todo lo que comemos el resto de la semana, al poder tomar todo el pan y el agua que queramos no pasa nada. De hecho curiosamente ese día que ayunas te sientes más despejado.Es importantísimo vencer la primera tentación. Esa costumbre que tenemos de tomarnos el primer café del día, las tostadas, etc. No es fácil, sobre todo a esas horas pero tenemos el Espíritu Santo. Otra muestra que el ayuno es un acto de fé.
La Virgen es concisa, pan y agua. No vale un poco de café o té por la mañana. Esa es una trampa en la que yo he caído en el pasado, tenía mis dudas, pero hoy me ha quedado claro: Ella dijo que sólo una pequeña grieta es necesario.
¿Hasta ahora cual es mi experiencia del ayuno de pan y agua?.
Primero es confiar en Dios y abandonarte a Él, siempre tendrás su ayuda. Prepárate con la oración. Pero repito la mente nos juega una mala pasada haciéndonos creer que es durísimo, cuando no lo es. Si estás sano y eres medianamente joven, no te pasará nada y encima será beneficioso para tu Espíritu y para tu cuerpo.
Vencer los miedos infundados
Al principio, o al menos así me sucede, tendrás que vencer el miedo infundado de desmayarte a lo largo de la jornada. Es una trampa mental. Evidentemente la Virgen lo pide para gente sana y medianamente joven. Si ese es tu caso, no habrá ningún problema. Cuando el día avanza y empiezas a devorar pan, es recomendable beber mucha agua. He notado que las veces que bebía poca agua me dolía la cabeza. Aunque no tengas ganas, cuando ayunes bebe mucha agua.
Mi experiencia con el ayuno:
Personalmente y después de una experiencia de unos meses de ayuno de pan y agua, veo que es una prueba de los sentidos, del gusto. Estamos tan acostumbrados al deleite del paladar que el pan solo y el agua, es casi una ofensa en nuestros cómodos países occidental. Porque es un retorno a la humildad. Ya a media tarde, estoy saciado de pan, pero me viene la pequeña tentación de tomarme un Colacao o un vaso de leches con galletas, es el mejor momento para ofrecerlo al Señor y seguir hasta el final del día.
Los seres humanos que pasan hambre:
A mi me ayuda mucho pensar en los millones de hermanos que pasan hambre, que sólo tienen una comida al día y encima exigua. Yo soy un privilegiado que con el ayuno me recuerda que lo enormemente agradecido que tengo que estar con Dios y la vida que me da. Se valora mucho más la comida, te vuelves más agradecido, se ensancha más tu corazón y sientes más los problemas de los que pasan hambre. No es lo mismo ayunar 2 días de 7 que pasar hambre real. Es cierto. Pero te vuelves más humano.
Cuidado con la soberbia:
Me contaba a mí un sacerdote claretiano que conocía gente que al ayunar se volvían soberbios, por encima espiritualmente de los demás. Es cierto, es una tentación más. Algunos son más proclives que otros. Pero si estamos advertidos, seguramente nos corregiremos antes.
Para terminar estas son mis razones por las que ayuno:
YO AYUNO y rezo por las intenciones de la Virgen María, que son muchas y muy importantes,
YO AYUNO porque yo aun no siendo bueno del todo, lucho y reconozco mi debilidad,
YO AYUNO porque el ayuno en sí mismo es una acto de fe,
YO AYUNO porque es una transformación del hombre viejo al hombre nuevo,
YO AYUNO porque este ofrecimiento a Dios es loable y bueno,
YO AYUNO porque me ayuda a ser más agradecido con todo lo que Dios me regala, cosa que sin el ayuno me costaba ser más agradecido con las pequeñas cosas.
YO AYUNO porque empatizo más con todos los seres humanos que pasan hambre en el mundo, me uno más a ellos espiritualmente.
YO AYUNO porque es una piedrecita, un arma contra el maligno y sus planes.
YO AYUNO porque la Virgen lo quiere y punto. Cada vez interiorizo más en mi corazón que todo lo que hace la Virgen es para Gloria de Dios. No hay una sola criatura que sea más desprendida que la Virgen, porque lo único que anhela es la Gloria de Dios y por ende, Nuestra Salvación. Nada lo quiere para Ella.
A JESÚS POR MARÍA






