martes, 6 de diciembre de 2011

Vigilia de la Inmaculada Concepción, 7 Octubre del 2011.

Texto oficial sobre la Vigilia de La Inmaculada Concepción que se va a celebrar mañana:

GRAN VIGILIA DE LA INMACULADA EN TODA ESPAÑA Y DIVERSOS PAÍSES DE HISPANOAMÉRICA.

EL LEMA DE LA VIGILIA SERÁ AHÍ TIENES A TU MADRE”, PALABRAS DEL ÚLTIMO LEGADO DE JESÚS A LA HUMANIDAD.

SE ESPERA QUE S.S. BENEDICTO XVI ENVÍE SU TRADICIONAL MENSAJE Y BENDICIÓN APOSTÓLICA PARA LOS ORGANIZADORES Y ASISTENTES.
Inmaculada de El Greco

El día 7 de diciembre, a las 9 de la noche, tendrá lugar la tradicional Gran Vigilia de la Inmaculada, patrona de España desde 1760, en todas las diócesis españolas y diversos países hispanoamericanos. Se viene haciendo ininterrumpidamente desde 1947, en que fueron instauradas por el P. Tomás Morales S.J., actualmente en proceso de beatificación en Roma, caracterizándose siempre por una gran afluencia de fieles. Estos últimos años tienen especial relevancia la juventud y la familia.

En lo que respecta a Madrid, se celebrarán especialmente tres, una, en la Catedral de la Almudena (c/ Bailén nº 10), presidida por el Sr. Cardenal D. Antonio Mª Rouco Varela, y las otras dos, en la Basílica de la Merced (c/ General Moscardó nº 23) y en el Santuario de María Auxiliadora (Ronda de Atocha nº 25), presididas, respectivamente, por los Sres. Obispos Auxiliares de Madrid D. Juan Antonio Martínez Camino y D. Fidel Herráez Vegas.

La introducción a estas dos últimas celebraciones correrá a cargo de D. Feliciano Rodríguez, Delegado Episcopal para la Pastoral Universitaria de Madrid, en la Merced y de D. Enrique Rueda, Capellán de la Escuela de Ingenieros Industriales y de la Facultad de Historia de la Universidad Complutense de Madrid, en María Auxiliadora. Como seglares intervendrán, D. Benigno Blanco, Presidente del Foro Español de la Familia y D. Mario Alcudia, Profesor de la Universidad San Pablo-CEU y periodista colaborador de la Cadena COPE, en cada una de ellas.

El lema de las Vigilias será “Ahí  tienes a tu Madre”, palabras que forman parte del último legado de Jesús a la humanidad. Hace que donde ha abundado el pecado sobreabunde la gracia y que el corazón de todos los hombres y mujeres del mundo reciba luz y consuelo, en unos momentos tan significativos, como los presentes, caracterizados por la profunda crisis de valores morales, religiosos y económicos. El cartel anunciador es un detalle del cuadro de la Inmaculada de El Greco que está depositado en el Museo de Santa Cruz de Toledo.

En esta ocasión, la Vigilia pretende recoger los grandes frutos espirituales de la Jornada Mundial de la Juventud, celebrada en Madrid el pasado mes de agosto, con la asistencia del Santo Padre, y su mensaje para la nueva evangelización.

Se espera que S.S. Benedicto XVI envíe su tradicional mensaje y Bendición Apostólica para los asistentes y organizadores. Es de destacar que estos últimos solicitan la ayuda, para el fin de las Vigilias, de las oraciones y sacrificios de más de setecientos conventos de almas contemplativas de toda España.

Se ha abierto una página Web con varios enlaces: www.vigiliadelainmaculada.org.


lunes, 5 de diciembre de 2011

Cantos de Adoración Eucarística

Alabado sea el Santisimo Sacramento del Altar


Pague, lingua, gloriosi

Córporis mysterium,
Sanguinisque pretiosi
quem in mundi pretium
fructus ventris generosi
Rex effudti gentium,


Tantum ergo sacramentum

veneremur cernui;
et antiquum doumentum
novo cedat ritui;
praestet fides supplementum
sesuum defectui.
Genitori, Genitoque,
laes et jubilatio,
salus, honor, virtus quoque
sit et benediction;
procedenti ab utroque
compare sit laudation.

Amén.

V. Panem de caelo praestitisti eis (T. Alleluia)
R. Omen delectamentum in se habentem (T.P. Alleluia)
Canta, oh lengua, del glorioso

Cuerpo de Cristo el misterio
y de la Sangre Preciosa
que en precio del mundo
vertió el Rey de las naciones
fruto del más noble seno.


Veneremos, pues, postrados

tan augusto sacramento;
y el oscuro rito antiguo
ceda a la luz de este nuevo;
supliendo la fe sencilla
al débil sentido nuestro.
Al Padre y la Hijo,
gloria y vítores sin cuento,
salud, honor y poder,
bendición y gozo eterno:
y al que procede de ambos
demos igual alabanza.

Amén.

V. Les diste pan del cielo (T.P Aleluya)
R. Que contiene en sí todo deleite (T.P. Aleluya)

Magnificat


Magnificat

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador,
porque ha mirado la humillación de su esclava

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es Santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.

Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón
derriba del trono a los poderosos
y enalterce a las humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel su siervo,
acordándose se la misericordia
-como lo había prometido a nuestros padres-
a favor de Abrahán y su descendencia por siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo
como era en el principio, ahora y siempre
por los siglos de los siglos. Amén.

domingo, 4 de diciembre de 2011

2 Domingo de Adviento: Tiempo de una profunda Metanoia.


Homilía del Pasionista Padre Rafael de este domingo día 4 de diciembre del año 2011:


Muéstranos tu misericordia Señor y muéstranos tu Salvación que es tanto como decir muéstrate Señor o muéstranos al Dios Verdadero, al Dios Vivo. Y precisamente en Jesús encontramos esa respuesta, esa respuesta divina a la inquietud humana. Cuando Felipe le dijo a Jesús muéstranos al Padre, Jesús le contestó "Quien me ve a mí ve al Padre". Y poco antes dijo antes Jesús: " y el que me ve ,ve aquel que me ha enviado". Que se refiere también al Padre.

Jesucristo es el Sacramento de Dios. Ver a Cristo es ver a Dios. Escuchar a Cristo es escuchar a Dios. Obedecer a Cristo es encontrarse con Dios. Muéstranos Señor tu misericordia y danos tu Salvación. La vida de Cristo, especialmente durante su actividad Apostólica en esos tres años que recorrió Palestina de Norte a Sur y de Este a Oeste. La vida de Cristo es una constante revelación de un Dios que es Amor, de un Dios que es misericordia, de un Dios que es ternura, de un Dios que es paciencia, de un Dios que es compasión... de un Dios que es Salvación.

Ha mostrado el rostro de un Dios que nos ha amado inocentemente. Y por lo tanto un Dios que desea nuestro bien, que seamos realmente felices. Y la clave de esa felicidad que todo ser humano busca a lo largo de su vida, descansa en Dios. Es Dios mismo.

Nosotros los cristianos estamos llamados, y en este tiempo de Adviento nos recuerda de una manera muy vehemente, a ser sacramento de Cristo. A que a través de nosotros la gente conozca a Cristo. A través de nuestra vida, anunciemos a Cristo. Y lleguemos a los demás a Cristo.
Y este tiempo de Adviento los creyentes tenemos dos cosas importantes:
1) verificar si realmente, si lo que yo digo ser,  "soy cristiano", viene acompñado con una vida que muestra a Cristo, muestrame tu rostro, muestrame a Dios, muestrame a Cristo. Tengo que mostrar a Cristo. Es un verificar si es eso verdad.
2) el  tiempo de Adviento nos brinda la oportunidad de rectificar, ese parecer que tenemos. Que a veces decimos:"sí, yo soy buen cristiano". "Yo muestro a Cristo". Ese parecer que yo digo, rectificarlo porque los demás no ven aquello de lo que decimos de nosotros mismos. " Soy buen cristiano, yo estoy mostrando a Cristo" Y los demás nos dicen que no es cierto, yo en ti no veo a  Cristo, con tu conducta, con tu actitud, con tu proceder.

El tiempo de Adviento es un tiempo de verificación y un tiempo de rectificación, sobre nuestra propia identidad y praxis cristiana. Y por lo tanto, en este segundo domingo, insistiendo en esto de ser sacramento de Cristo, nosotros tenemos que profundizar en dos cosas:
1)Que en mi vida hable de Cristo. Muestre a Cristo.
2)Que en mi vida lleve a Cristo.

Voy a desarrollar estas dos ideas, siempre con trasfondo las dos lecturas de este domingo:
(Primera Lectura:Isaías 40:1-5, 9-11 .Salmo ResponsorialSalmo 85:9-14Segunda Lectura: II Pedro 3:8-14  .Evangelio:Marcos 1:1-8)


En cuanto a la primera tenemos que ir rapidamente a la figura de Juan el Bautista,  es uno de los personajes del Adviento, junto con la Virgen María y el profeta Isaias

Icono Ortodoxo San Juan Bautista
En Juan el Bautista encontramos un modo de ser realmente un cristiano, cuya conducta muestra y revela a Cristo. ¿Cómo se preguntaran? ¿Cómo podemos nosotros saber que está mostrando a Cristo?. Nos dice la palabra de Dios; envío a mi Mensajero, lo envío dice el Evangelio. Envío a mi mensajero delante de ti para que prepare el camino. En este caso el mensajero es Juan el Bautista. Juan Bautista es el precursor de Jesucristo. Juan Bautista es el precursor del Mesías. Él es consciente que no es el Mesías. El es consciente que no es la Palabra, él es la Voz que grita en el desierto. Pero no es la Palabra Encarnada. Porque esa Palabra Encarnada es Cristo mismo. Él es consciente de la tarea que se le ha confiado. Y su estilo de vida es tan llamativo que sorprende que no lo hiciera en la ciudad, sino que lo hiciera en el desierto. Su estilo de vida es tan llamativo que en el desierto no es él quien busca a la gente, sino la gente que lo busca a él. Porque tiene un modo de ser y de existir realmente bueno. Algo que rompe los esquemas de aquel entonces. 

Recordar, que mi vida muestre a Cristo. En este caso se espera al Mesías. Es un aviso inminente, está por llegar. Y Juan Bautista con su vivir y sobre todo con su predicación, va trayendo a la gente. Y está trayendo a la gente para que haya una verdadera revolución interior. No una revolución de tipo político. Recordemos quel los judíos vivían en un régimen de opresión por parte de los romanos. Los judíos esperaban anhelantes la llegada del Mesías. Pero claro el modelo de Mesías que ellos tenían era de un Mesías guerrero. Y lo aguardaban con la espada, el cuchillo o con lo que tuvieran a mano. Armados y una vez que llegara el Mesías atacaban a los romanos y acabamos con este pueblo invasor. Y el propio Juan Bautista dice que el Mesías no es así, que no es cuestión de armarse. La cosa tiene que ver con cada uno de nosotros. Que se trata de una conversión del corazón. Que la lucha que tenemos que librar es una lucha interior, una conversión profunda, una METANOIA, cambio de mente y de corazón. Y por lo tanto cambio de vida, porque es así como debemos de recibir al Mesías. Renovados, purificados... totalmente transformados. 

Eso es lo que estaba llamando y exhortando el propio Juan Bautista. Esa conversión del corazón. Ya no tenía que ver tanto con un aspecto externo, sino interno. Que lógicamente iba afectar después a la misma vida de los propios convertidos. Ya no era una vida como la de siempre. Ahora era una vida que se iba fraguando, a partir de esa espera que se estaba cumpliendo ya en la llegada del Mesías. Que cuando llegue el Mesías os encuentre, renovados, transformados. Eso quiere decir la expresión, allanar los caminos al Señor. Que es una reconciliación. Donde hay injusticia que haya justicia, donde haya odio haya amor, donde haya desunión haya comunidad, donde haya desigualdad haya igualdad, donde haya tristeza haya alegría, donde haya necesidad haya solidaridad, igualdad, armonía, entendimiento. Preparad los caminos al Señor. Que haya una transformación.

Y a esto llamó Juan el Bautista. También nosotros estamos llamados a que nuestro anuncio, que en este caso tiene que ser existencial. Que nuestra vida hable de Áquel que sostiene mi vida. Aquel que da dirección a mi existencia. Aquel que incluso da sentido a mi propio sentir. Cristo Jesús el Mesías y el Salvador. 

¿Mi vida habla de Cristo? Eso es lo que hay que preguntarse. ¿Mi fondo de existir y coexistir tiene que ver con Cristo? ¿Muestro a Cristo con mi propia manera de comportarme?. Y lo segundo es llevar a Cristo. Hay que llevarlo a Cristo. El propio Juan el Bautista decía, cuidado que yo no soy el Mesías, ni siquiera decía que no era digno de desatarle la correa de sus sandalias. Yo os estoy bautizando con agua, pero el que viene os bautizará con agua y Espíritu Santo. Ahí surge la Comunidad, la Iglesia. Nosotros somos Comunidad de Bautizados. Juan Bautista  advierte a los que están allí que no se fijen en él, que él no es la meta, él no es el Mesías. Que él es un instrumento que intenta hacer su misión cada día. Y que por lo tanto, ellos tienen que mirar más allá, el contenido del mensaje, que es el Mesías. Tienen que dirigir su mirada al Mesías, su vida al Mesías y que esa conversión del corazón es para que el Mesías reine en su vida. 

El Adviento también es un tiempo para que dispongamos nuestros corazones para que venga el Salvador. Y renazca en nosotros aquellos valores y aquellos criterios que no tienen mucho que ver con el mundo, sino con Dios.  Y esos valores son los que realmente nos dignifican como personas. Y también nos humanizan. Dignifican, humanizan y también nos fraternizan. Nos hace hermanos unos con otros en el Amor. Que no sólo nuestra vida hable de Cristo sino que también nuestra vida lleve a Cristo.

Es el tiempo de preparación para Navidad. Todos tenemos familiares o conocidos, que son a lo mejor, muy indiferentes o muy fríos en materia de fe. Pues no es plan que les demos un sermón cada día, a ver si se convierte así. Sino que mi propia manera de comportarme con ellos, ya les puedo decir algo, les interpele, les transforme: Mira este como se esta preparando, mira no se deja engatusar por los cantos de sirenas del mundo materialista. Con toda su propaganda para el consumo, sino que con moderación va caminando y preparándose para esta gran fiesta (la Navidad). Y lo hace desde unos criterios muy humanos y también criterios que tiene que ver con la Voluntad de Dios.

¿ Mi vida muestra a Cristo? ¿ Mi vida lleva a Cristo?. Termino con una exhortación de San Pedro siguen teniendo validez.-"Por tanto queridos hermanos, mientras esperais estos acontecimientos( para nosotros la Parusía- la segunda Venida de Cristo) procurad que Dios os encuentre en Paz con Él, inmaculados e irreprochables." Es decir que nos encuentre haciendo el bien. Siendo buenos cristianos y me atrevería a decir más, siendo personas santas. Dice el Hermano Caretto en sus libros que ya no es suficiente ya con ser buenos cristianos, que los hay. El mundo necesita de Santos. Y nosotros estamos llamados a ser Santos. Que la Gracia de Nuestro Señor inunde Nuestro ser y nos haga mejores cristianos. Y también cristianos que irradian la Santidad de Dios, la santidad de Cristo.



*Metanoia Esta palabra también es usada en teología cristiana asociando su significado al arrepentimiento, sin embargo y a pesar de la connotación que a veces a tomado no denota en sí mismo culpa o remordimiento, sino la transformación o conversión entendida como un movimiento interior que surge en toda persona que se encuentra insatisfecha consigo mismo. En tiempos de los primeros cristianos se decía del que encontraba a Cristo que había experimentado una profunda metanoia.

VIRGEN DE LOS NUDOS

María desata todos los nudos y líos de nuestra vida.

Ayer descubrí la Advocación de la Virgen de los Nudos (Augsburgo, Alemania) a través de una estampa. Como se acerca el día que honramos el Dogma de su Inmaculada Concepción, aprovecho para incluir en mi blog la estampa y la oración del reverso de esta Advocación Mariana, ya que La Virgen Desatanudos es una advocación de la Inmaculada Concepción.


Las madres siempre están desatando nudos en el hogar. María Santísima, la mejor de las madres, conoce muy bien los nudos que nos atan a pecados y a problemas que parecen no tener solución. a Virgen quiere ayudarnos pero requiere nuestra humildad 
Anverso
 estampa Virgen de los nudos.

Reverso estampa Virgen de los nudos.

Transcripción:

"Es posible que en muchos de vosotros se haya despertado tímida o poderosamente una pregunta muy sencilla: ¿qué quiere Dios de mí? ¿Cual es su designio sobre mi vida? ¿Me llama Cristo a seguirlo más de cerca? ¿ No podría yo gastar mi vida entera en la misión de anunciar al mundo la grandeza de su amor?"

"Que hermoso es saber que Jesús te busca, se fija en ti y con su voz inconfundible te dice también a ti: <<Sigueme!>>(Evangelio de San Marcos 2,14)."

"Encomiendo los frutos de esta Jornada Mundial de la Juventud a la Santísima  Virgen María, que supo decir <<Sí>> a la voluntad de Dios, y nos enseña como nadie la fidelidad a su divino Hijo, al que siguió hasta su muerte en la Cruz. Y pidamos que, como Ella, nuestro <<sí>> de hoy a Cristo sea también un <<sí>> incondicional a su amistad, al final de esta Jornada y durante toda nuestra vida. Muchas gracias"

(Palabras de Benedicto XVI en la JMJ)

NOVENA A LA INMACULADA

Virgen de los Nudos
Augsburgo (Alemania)


María desata todos los nudos y líos de nuestra vida.
Contacto:  unsacerdote@wanadoo.es

Si quieres rezar la Novena de la Advocación Maternal y Cariñosa de La Virgen que desata los nudos que ahogan nuestra vida y nos quitan la fe, la esperanza y la caridad... en la página de las Siervas de los Corazones traspasados de Jesús y María (corazones.org)  se encuentra en el siguiente enlace:
http://www.corazones.org/maria/desatanudos_oraciones.htm

sábado, 3 de diciembre de 2011

SAN FRANCISCO JAVIER (2ª Parte)


Aprovecho este día para rescatar una conferencia genial sobre el Apostolado de la Oración, realizada en el año 1992 por el Padre Manuel Iglesias. Este extracto de la conferencia que voy a transcribir es cuando menciona a San Francisco Javier, patrón del Apostolado de la Oración.

Extracto:

San Francisco Javier,

Hace 450 años, el 3 de Diciembre de un día como hoy en una isla perdida de las costas de China moría San Francisco Javier, patrono del apostolado de la Oración. Moría allí sólo, abandonado… con una pulmonía, allí a los cuatro vientos murió diciendo: “Jesús hijo de David, ten compasión de mí”.
            Un hombre que había trabajado inmensamente por Jesucristo, que había bautizado a cientos de miles con su propia mano, hasta cansársele el brazo de bautizar, como dice él en sus escritos. Que había recorrido a pie y de mil medios pobrísimos lo equivalente a dar varias veces la vuelta al mundo.

Este hombre, lleno de servicios a Dios escribía un poquito antes, desde Japón a sus compañeros en Goa en la India, estas frases: “Dios tiene en más una buena Voluntad llena de humildad con que los hombres se ofrecen a Él, haciendo oblación de sus vida, solo por Amor y Gloria de Dios, que lo que aprecia y estima los servicios que le hacen, por muchos que sean”. Valora Dios lo que tu ofreces en oblación más que todas las obras que puedas hacer. Porque todo esas obras Dios “las puede hacer con el dedo meñique de su mano izquierda”. Si para eso no te necesita.

Dios necesita de tu corazón y tu entrega. Si le dices que no, se queda
sin ello. Pero todo lo demás que puedas hacer es secundario.

            Tres siglos después, una vispera de un 3 de Diciembre de 1884, nació el Apostolado de la Oración, que no es más que caer en la cuenta, en ser conscientes, que estamos en Cristo, somos en Cristo Redentor, existimos en ÉL.

fuego en su pecho, enardecido en Amor de Cristo.
            Un CRISTO VIVO que sigue llevando su obra Redentora a golpes de Corazón. Y que está pidiendo brazos y que está pidiendo corazones que se entreguen en la vida monótona de cada día. Que se quemen en las ansias redentoras del Corazón de Cristo.

            Tu hecha en ese Alto Horno (el Sagrado Corazón de Jesús) toda tu escoria y saldrá un acero limpísimo, que se quemen y quemen, que sean incendiados del mundo. ¿Cuántos cristianos hay así?. Que pena da ver muchas veces vidas de gente que hacen cosas y no valen para nada. A los ojos de Dios, NADA VALEN.
                                       Padre Manuel Iglesias.1992


Un compañero suyo, el P. Antonio Quadros, ofrece este testimonio:
Espiándole un hermano vio que iba tan elevado que, volviendo en sí y pareciéndole que no le oirían, dijo, levantando los ojos y apretándose el pecho: Señor, no más, no más. Los que vivían con él le oían decir en sueños: ¡Oh buen Jesús, mi Señor y Creador!.

SAN FRANCISCO JAVIER (1º Parte)

Patrón Universal de las Misiones
3 de Diciembre. Presbitero (1506-1552)

Aquí estoy, Señor, ¿qué debo hacer?
Envíame adonde quieras;
Y, si conviene, aun a los indios.

            Javier es un Castillo de Navarra, solar de la familia en la que nació el santo que ha convertido ese nombre en uno de los más populares nombres de pila y que llevan también muchísimos lugares e instituciones de la geografía universal católica. Él se llamaba Francisco, como el Pobrecillo de Asís, tan venerado en su casa. Nació en 1506 y murió, con sólo cuarenta y seis años, en 1552. Era ya el apóstol de Asia, pero moría solo, en la isla de Shangschuan, y sin haber podido pasar a China.

            San Francisco Javier fue el adelantado de las misiones católicas en la Edad Moderna. Con solos los medios de la navegación a vela, recorrió más de ciento veinte mil kilómetros para anunciar a Jesucristo a pueblos que nunca habían oído habla de Él y bautizó a decenas de miles de personas. Javier es la figura prototípica del apóstol, lleno de vitalidad, de iniciativa y valentía. Posiblemente fue el primer europeo que se adentró en el Japón y el primero que escribió a Europa contando las cosas que ocurrían allí. Afrontó viajes muy penosos, soledades e incomprensiones, lenguas y culturas desconocidas, envidias e intereses mercantiles y políticos. Todo, para cumplir la misión de su vida: llevar a los más posibles la salvación que sólo se encuentra en Jesucristo, el Señor.
            Javier había sido alcanzado por Cristo hasta el fondo de su alma. Por eso pudo convertirse en un gran misionero. Cuando tenía 23 años y estaba terminando sus estudios de leyes en París, su amigo Pedro Fabro le presentó a otro estudiante, quince años mayor que él, que le iba a ayudar a descubrir cómo se gana de verdad la vida: "Javier, ¿de qué te vale ganar el mundo si pierdes tu alma, si te pierdes tú mismo?". Ignacio de Loyola Loyola insistió durante años en esta reflexión. Javier era un buen muchacho, pero era un joven rico, como el del Evangelio, lleno de posibilidades y proyectos para sí mismo. Con todo, al fin el castillo de Javier capituló: sí, no hay mejor modo de ganar la vida que perderla por amor a Jesucristo. Ya no volvió a su tierra; se sumó a quel grupo de "amigos en el Señor", que el 15 de agosto de 1534, se comprometieron con voto a vivir en pobreza y castidad y a predicar, como los apóstoles, en Jerusalén, a fieles e infieles; o si eso no fuera posible, a ponerse a disposición del Vicario de Cristo para ir adonde él los quisiera enviar. Con San Ignacio y sus demás primeros compañeros, Javier recibió la ordenación sacerdotal en Venecia. Como no salían barcos para Tierra Santa a causa de las guerras con los turcos, la Providencia los puso en camino hacia Roma. Cuando la Compañía de Jesús no estaba aún aprobada por el Papa más que de palabra, en marzo de 1540 San Ignacio envía A Javier a las misiones de la India, cumpliendo el deseo del Vicario de Cristo, que nombra al joven misionero nuncio suyo en aquellas tierras.

El viaje era una verdadera aventura. La travesía desde Lisboa a Goa, arrastrados por los vientos hasta las costas del Brasil, bordeando África, con alto en Mozambique, duró más de un año. El periplo estuvo lleno de penalidades y a muchos viajeros les costó la vida. Pero Javier ya le había entregado la suya a Jesucristo, como les escribe a los compañeros de Roma, al poco de llegar a la India: “Los trabajadores de tan larga navegación, tomándose por Quien se deberían tomar, son grandes refrigerios… Creo que los que gustan de la Cruz de Jesucristo, nuestro Señor, descansan viviendo en estos trabajos, y mueren si huyen de ellos. ¡Que muerte tan grande es vivir dejando a Cristo después de haberlo conocido!”.

 ¿A que iba Javier a la lejana Asia? Escuchémosle a él: “Los padres de la Compañía del nombre de Jesús vamos a poner guerra y discordia entre los demonios y las personas que los adoran, con grandes requerimientos de parte de Dios, primeramente al rey (de China) y después a todos los de su reino, que no adoren más al demonio, sino al Criador del cielo y de la tierra, que los crió, y a Jesucristo, salvador del mundo, que los redimió. Grande atrevimiento parece ser éste, ir a tierra ajena y a un rey tan poderoso, a reprender y a hablar verdad, que son dos cosas muy peligrosas en nuestro tiempo. Pero sólo una cosa nos da mucho ánimo: que Dios nuestro Señor sabe las intenciones que en nosotros quiso poner y con esto la mucha confianza y esperanza quiso por su bondad que tuviésemos en él”.

Entonces, como hoy, era peligroso denunciar el error y proponer la verdad. Javier lo sabía bien. Lo que tal vez no habría podido imaginar es que algunos cristianos de nuestros días, contagiados de indiferencia y relativismo, iban a llegar a pensar que es incluso mejor no inquietar a los adeptos de las religiones o a los no creyentes proponiéndoles la verdad de Jesucristo, ya que todas las religiones o todos los humanismos serían igualmente válidos para llegar a la salvación. El camino de Javier fue bien distinto. Él respetó con caridad exquisita a todos. Apreció la apertura espiritual de sus interlocutores: “ Los japoneses son hombres de muy singular ingenio, y muy obedientes a la razón… conocían que la ley de Dios era verdadera”. Pero si confiaba en la capacidad humana de apertura a la verdad, más confiaba en la Verdad misma: “Mucha confianza y esperanza quiso por su bondad que tuviésemos en Él”.

La confianza de Javier en Dios fue creciendo a medida que iba perdiendo apoyos humanos. Su misión no era suya, sino la del Señor. Él abrió caminos que otros muchos apóstolores podrían recorrer en el futuro. Al fin y al cabo, la verdad que predicaba era esa: gana la vida quien la pierde por amor a Jesucristo. Era la verdad que no podía dejar de comunicar. Desde 1927 es el patrono universal de las misiones.

Fuente: Magnificat, Libro del Peregrino JMJ 2011:




Oración que compuso y decía el Santo:
Eterno Dios, Creador de todas las cosas, acordaos que Vos creasteis las almas de los infieles, haciéndolas a vuestra imagen y semejanza.
Acordaos, Padre Celestial, de vuestro Hijo Jesucristo, que derramando tan liberalmente su Sangre padeció por ellos. No permitáis que sea vuestro Hijo por mas tiempo menospreciado de los infieles, antes aplacado con los ruegos y oraciones de vuestros escogidos los Santos y de la Iglesia, Esposa bendItísima de vuestro mismo Hijo; acordaos de vuestra misericordia y, olvidando su idolatría e infidelidad, haced que ellos conozcan también al que enviasteis, Jesucristo, Hijo vuestro, que es Salud, Vida y Resurrección nuestra, por el cual somos libres y nos salvamos, a quien sea dada la gloria por infinitos siglos de los siglos. 
AMÉN.